Ansiedad y estrés 

El estrés es un sentimiento normal que en generamos cuando nos enfrentamos a un cambio al que tendremos que hacer frente. En pequeñas cantidades, el estrés es positivo debido a que nos mueve a la acción motivando que hagamos frente a la nueva situación. No obstante, el estrés puede convertirse en un problema cuando estamos sometidos a él durante largos periodos de tiempo o de forma intensa.

Los síntomas más comunes son los siguientes:

  • Sociales: irritabilidad, problemas para entablar una conversación o continuarla, bloqueos a la hora de responder o preguntar, dificultar para manifestar opiniones y temor excesivo a conflictos. Cada persona tiene síntomas distintos que pueden ser más o menos intensos en uno u otro caso.
  • Intelectuales: la memoria, concentración y la atención pueden verse afectadas. Los despistes y descuidos aumentan así como las preocupaciones y la tendencia a rememorar situaciones incómodas del pasado.
  • Psicológicos: problemas a la hora de tomar decisiones, sensación de inseguridad, agobio, sentimiento de peligro o inquietud.
  • Físicos: Falta de aire, taquicardias tensión o rigidez además de náuseas, temblores o malas sensaciones en el estómago pueden ser algunos de los síntomas físicos. Otros pueden ser alteraciones del sueño o falta de respuesta sexual.